Denia, un ejemplo claro de progreso turístico en nuestro país

La historia de muchos municipios se ha transformado de una manera bastante interesante en los últimos tiempos. En los párrafos que siguen, os vamos a hablar de algunos municipios que, dedicándose durante toda su existencia a labores propias del sector primario, se han convertido en verdaderos centros del sector servicios. Es el caso de Denia, una localidad de la provincia de Alicante que ha cambiado de un modo radical su vida en las últimas décadas hasta el punto de que muchas de las personas más mayores de la zona aseguran que ya conocen el municipio en el que se encuentran.

Denia ha sido, de manera tradicional, un pueblo de pescadores. Ha sido siempre una localidad de gente humilde y que, como os decimos, ha tenido en el sector primario la base de su economía. Pero desde la segunda mitad del siglo XX se ha trasnformado hasta convertirse en uno de los municipios de referencia del turismo nacional y mediterráneo. A día de hoy, queda poco de lo que fue ese pequeño pueblo del principio del siglo pasado. Por no decir nada. La verdad es que este municipio es una de las grandes representaciones de la transformación que ha sufrido el país durante todos estos años.

Una noticia que fue publicada en el portal web Levante-EMV informaba de que un municipio como Denia había doblado la población empadronada en tan solo 26 años y que había conseguido sobrepasar los 45.000 habitantes. Hablamos de una noticia que fue publicada en el año 2007 y que hemos mencionado adrede puesto que habla a las claras de esa evolución demográfica que se ha vivido en el municipio y que también ha implicado una evolución económica. Y es que, cuanta más gente vive en un municipio, más cambia el tipo de servicios que en él se prestan. Este es el ejemplo clásico.

Es cierto que Denia se ha convertido en un atractivo turístico, pero desde el municipio se ha apostado por otra técnica diferente a las de Benidorm o Torrevieja, por ejemplo, que apuestan por la masificación de gente. El caso de Denia es particular: ha preferido mantener esa imagen de municipio tranquilo y apacible que seguir creciendo de una manera desmedida. De hecho, la población actual, según los servicios de documentación de la Diputación de Alicante, es ahora de 41.000 habitantes de manera aproximada. Como veis, el municipio ha parado en seco su crecimiento demográfico a fin de mantenerse como la referencia del turismo mediterráneo sosegado.

La historia de Denia es la de muchos pueblos de la costa mediterránea, pequeños pueblos de pescadores que, durante el siglo XX, crecieron de una manera exponencial hasta convertirse en urbes turísticas y dedicadas casi por completo al sector servicios. La estrategia de Denia, apostar por un turismo no tan masificado como otras localidades de la costa, está teniendo efectos muy positivos en esta economía de servicios durante los últimos años y es así como nos lo han transmitido los profesionales de Romer Playa, una entidad especializada en lo que tiene que ver con la venta y alquiler de pisos y apartamentos en la localidad.

Vacaciones que relajan

Las historias que nos cuentan las personas que han acudido a Denia durante los últimos años nos confirman que es un lugar realmente bueno para acudir a descansar durante los meses de verano. La verdad es que se trata de un lugar en el que se respira tranquilidad por los cuatro costados y que se ha ganado una fama muy importante entre todas aquellas personas que ‘pasan’ de disfrutar de sus vacaciones en lugares en los que, desde luego, no se puede ni caminar.

Teniendo en cuenta lo que ha venido ocurriendo en los últimos meses, momentos en los que una pandemia ha obligado a la población a confinarse y a mantener una determinada distancia social, es evidente que un municipio como Denia saldrá reforzado este verano ya que ahí siempe hay mucho más espacio que en otros lugares como lo puedan ser las grandes ciudades y los municipios que, durante los meses de julio o agosto, se conviertan en un completo avispero.

Es evidente que la sociedad cambia y que los municipios lo hacen de la mano. Lo que ha sucedido en Denia, como os comentábamos al principio, es un ejemplo claro de ello y la verdad es que el progreso que ha experimentado el municipio con el paso de los años ha sido de lo más interesante. De hecho, estamos convendidos de que hay una serie de municipios que tratan, en los tiempos que corren, de seguir los pasos de Denia para convertirse en potencias económicas en lo que tiene que ver con sus zonas. Desde luego, es un buen ejemplo sobre el que edificar un futuro mucho mejor y más próspero.

Del corsé a la casi desnudez: La historia de la lencería a través de los años

La lencería ha ido evolucionando en  los últimos 2oo años, pasando de ser una prenda tosca y tortuosa que no se podía ver, al accesorio fino y delicado que es hoy en día.  Así que aquí te contamos la historia de la lencería año tras año, para que veas cómo la ropa interior ha ido cambiando de acuerdo a las diferentes épocas, de acuerdo a las tendencias de estilo y parámetros de belleza del momento.

La invención de la lencería: ¿Cuestión de higiene o moda?

La lencería siempre se ha utilizado para crear una barrera protectora entre la ropa y la piel. En el siglo XVIII era, ante todo, una cuestión de higiene y estructura corporal. Pero, la moralidad siempre cuidadosa de ocultar los genitales la convirtió en un tabú e incluso, la moda, quien siempre ha querido definir el valor de las mujeres, introdujo diseños casi despiadados con la figura. Así, nació la moda de los corsés que todos recordamos en donde se apretaban las costillas hasta la asfixia.

Muchos de los corpiños (masculinos y femeninos), cubrecorsés, crinolinas, enaguas, bragas, sujetadores y calzoncillos que vistieron los europeos y norteamericanos del XVIII, XIX y XX están hoy expuestos en el Museo Victoria & Albert de Londres. Así mismo, también se pueden ver los calcetines españoles inscritos con mensajes políticos, moda entre los hombres de la época que tenían los recursos para adquirirlos.

Así, esta prenda de vestir cuya razón esencial es la higiene de la intimidad humana, siempre ha terminado directamente ligada a los patrones de belleza impuestos por las diferentes sociedades bajo la etiqueta de “tendencia.”

Los orígenes de la lencería

El término de la palabra proviene del francés y hace referencia al lino, la fibra vegetal más antigua que se conoce, pues ya se cultivaba en el antiguo Egipto aproximadamente cerca del siglo  IV a. C. Es por esto que generalmente las primeras prendas de ropa interior eran del color blanco del lino.

Así mismo también se estima que las camisas de lino interiores ya existían desde el año 1360 (a. C.), las cuales eran utilizadas para protegerse del frío; ya que sabemos que el hombre utiliza la vestimenta para adaptarse a las condiciones climáticas, y también por razones de higiene.

Por otro lado, en el año 1922, cuando se descubrió el sepulcro de Tutankamón o Tut-anj-Amón, en Egipto, se halló entre sus pertenencias fúnebres un pañal de lino que podría considerarse los inicios del actual calzoncillo masculino.

La evolución de la ropa interior por épocas

Por poco probable que pueda parecer, durante la mayor parte de la historia las mujeres no usaron ropa interior porque pensaban que su partes íntimas necesitaban respirar. Incluso, en 1757 un médico alemán confirmó la conjetura que animaba a no usar panties, pantaletas o cualquier prenda que tuviera por oficio cubrir la entrepierna: “…sus genitales necesitan el aire para evaporar la humedad, que podría de otra manera hacer que decayeran”. 

Por eso, las referencias que se tienen sobre la ropa interior durante la época son muy pocas. Las romanas y las griegas usaban una prenda llamada subligaculae , la cual se amarraba alrededor de las caderas sin que cubriera la parte que el médico alemán temía se pudiera podrir. En los senos se colocaba otro trapo envuelto llamado strophium, que, según la moda y el deseo de incitar o aburrir, se podía hacer que realzara o aplanara.

A continuación, viajamos a la época del Imperio Romano, pues fue la época en la que se comenzó a hacer un uso extendido de la ropa interior, conocida como lencería a día de hoy. Esta generación fue la primera en la historia que comenzó a darle más importancia a la higiene personal y algunas prendas femeninas empezaron a percibirse como incitantes para el sexo, para luego dejar de serlo otra vez por un tiempo durante la Edad Media.

Cabe añadir que, más tarde las prendas interiores femeninas comenzaron a diseñarse  y confeccionarse con la seda, mientras que, el material de confección primario para la de los hombres pasó a ser la lana.  

A finales de la Edad Media, la ropa interior se volvió más alargada, discreta y pesada; buscando cubrir la mayor parte del cuerpo. Las chemises se usaron por siglos; tanto pobres como ricos, hombres y mujeres. La gente no se las quitaba y las usaban para absorber toda clase de fluidos corporales, y de la limpieza y finura de la tela se podía inferir la posición social del usuario. 

La falta de ropa interior que envolviera las zonas íntimas daba lugar a toda clase de problemas y de placeres. En el siglo XVIII se volvió popular el uso de faldas enormes que se abrían como una campana invertida, sostenidas por una estructura de metal que más bien parecía una cárcel para las piernas. Si por mala suerte, la mujer tropezaba y caía de boca al suelo, la falda dejaba al completo descubierto sus partes más secretas ante un público asombrado. Otra de las desventajas de esta moda íntima era cuando se montaba a caballo, y no solo por la molestia para quien debía alistar las sillas al día siguiente, sino por la irritación que se experimentaba al ensillar con  los miembros al aire. Además, era aún más difícil lidiar con los efectos de la menstruación que corrían sin obstáculo por las piernas.

Por el contrario, tras la Revolución Francesa la ropa interior por fin tuvo su primer signo de evolución, adquiriendo una connotación sensual y dando paso a la evolución femenina, ya que como dijimos, la historia siempre ha ido de la mano de la  moda, el poder y la sexualidad, y a lo largo de las épocas esta siempre ha definido el concepto de belleza de cada sociedad.

Los siglos 18, 19 y 20

Es increíble que una prenda tan usual como un simple calzón sin apertura se demorara más de 2000 años en formar parte de la historia, al menos para las mujeres, porque los hombres si habían gozado de él desde hace tiempos. 

A finales del siglo XVIII los corpiños llegaron para ceñir el cuerpo de las mujeres, elevar su postura y, además, actuaban en defensa de la decencia, pero mucho cuidado con no llevarla, ya que se consideraba casi una aberración.

La lencería comenzó a concebirse ya a partir del siglo XIX como un fetiche o un tipo de ropa realmente sexy, desde los corsés de época hasta llegar a convertirse en los que usamos en la actualidad. Por otro lado, la ropa interior era un negocio solo de hombres. Por supuesto, se aprovechaban para ver más de lo debido mientras tomaban sus medidas, pero lo compensaban con sus conocimientos de anatomía, moda y confección.

Así, apareció también un nuevo corsé que pretendía poner de moda a las mujeres echadas adelante. El S-Bend deslizaba el pecho y los hombros hacia delante y llevaba el abdomen, la pelvis y las nalgas hacia atrás. Lo presentaron como un corpiño para corregir la postura pero pronto se vio que también oprimía los órganos reproductivos y el esqueleto. Andar en esa posición era una tortura y las mujeres se quejaban de dolores de espaldas fuertes y constantes.

No es de extrañar que alrededor de 1800 las mujeres se cansaran de la situación y abrieran por su cuenta sus propios negocios de moda y confección, con el objetivo de rediseñar los corpiños y lograr un poco de libertad, fuera de la jaula que los antiguos diseñadores habían diseñado para ellas con el pretexto de “moda”.

Por otro lado, hasta el 1829 no apareció el primer corpiño con cierre por delante, y en sólo 2 años, casi todos ya funcionaban de esta forma.

Luego, por fin, el siglo XX dio la estocada final al corsé. Duraron casi medio siglo intentando encontrar un sustituto para sujetar el pecho de las mujeres, hasta que por fin, en 1863 patentaron en EEUU un ‘sostén de pecho’ que se enganchaba desde los hombros, que décadas después se convertiría en nuestro sujetador actual.

Esto porque las mujeres necesitaban moverse con más libertad; ya no eran aristócratas o sirvientas y cuando empezó a emerger la clase media, comenzaron a salir a la calle a buscar trabajo, hacer vida e incluso salir a bailar y a divertirse.

En el siglo XX, la ropa interior se volvió  mucho más cómoda. Además de los sujetadores modernos, las bragas comienzan a volverse más pequeñas. Se volvieron a utilizar un nuevo tipo de fajas, estas solo como ayuda para poder lucir faldas entalladas. Sin embargo, la prenda conoció otra evolución: comenzó a decorarse, lo que la llevó a convertirse en uno de los símbolos sexuales femeninos más reconocidos de la historia

Así, los expertos en ropa interior de Lencería Paqui, explican que finalmente la ropa interior, igual que las personas, han ido perdiendo el miedo a exhibirse. Por ejemplo, hoy en día, los calzoncillos se dejan ver sobre los pantalones y muchas camisas son transparentes porque su función es servir de escaparate de la corsetería.

Renovarse para la nueva temporada

La tienda lleva algún tiempo cerrada, pero en breve la situación va a cambiar. No será como siempre, pero vamos a intentar que todo fluya de la mejor manera, teniendo en cuenta que nada va a ser igual que antes. Pero lo primero es ofrecer la mercancía de temporada a nuestros clientes, lo mejor y más demandado. Conocemos la situación, por lo tanto procuraremos no encarecer los precios.

Hasta el momento ha funcionado bien tu tienda de ropa para hombre, mujer y niños. Te has centrado en colecciones de temporada, novedades, tendencias en diseño y estilos, colores y estampados, para acertar, para ofrecer lo que tus clientes buscan en cada momento.

¿Te has planteado la posibilidad de ampliar la oferta y vender ropa deportiva, complementos, bisutería? Seguro que esto beneficiará tu negocio, ya que el horizonte inmediato se presenta como un escenario donde rentabilizar al máximo los tiempos de compra, y al cliente se le facilitan mucho las cosas si en un mismo comercio puede conseguir el máximo de bienes que necesite, sin tener que deambular por diferentes superficies comerciales durante un largo periodo de tiempo.

El atractivo de los stocks comerciales

El surtido, la variedad, la diferencia, son muy atractivos para los clientes. Es una máxima que a más diversidad de productos, más clientela para la tienda. Una buena gestión de los espacios disponibles para ordenar el género, y expositores que permitan una óptima visualización y percepción de las características de los productos, hará que se pueda aumentar la gama de productos en el establecimiento; una tienda bien surtida es un imán para el cliente. Si dispones además de un almacén adecuado, esto facilitará mucho más las cosas. Proximidad de la tienda y surtido son dos de las razones que determinan la elección de un determinado comercio por el cliente.

Para renovar y ampliar la gama de productos de tu tienda en Alicante o su provincia, a unos precios competitivos y con géneros de primera calidad procedentes de liquidaciones de stocks, la empresa alicantina Liquistocks.com está especializada en la compra y venta de liquidaciones de stocks al por mayor. Los stocks mostrados en la web, procedentes de embargos, cierres de empresas, subastas, fábricas, están listos para la carga inmediata y para poder verificar la mercancía en sus almacenes. Así, podrás decidir de una manera rápida los géneros con los que surtir y renovar tu comercio, ahora que ya lo has puesto al día en lo referente a la normativa actual en cuanto a seguridad sanitaria para las tiendas y establecimientos comerciales. Todo es comenzar, los caminos se irán allanando, sin duda. Mientras tanto, ofrece productos variados y de calidad a tus clientes, seguro que regresarán.

Ventajas  de comprar en Stocks

El descuento que  se puede conseguir por el volumen de compra es una de las principales ventajas de comprar lotes de stocks de liquidaciones al por mayor, con la consiguiente reducción del precio unitario de los productos. Menor coste de compra, por este descuento a grandes cantidades de género, y reducción de pedidos, con el consiguiente ahorro en toda la logística que conllevan, son las razones fundamentales para comprar lotes de stocks de liquidación para un comercio minorista.

Habrá que tener en cuenta, como posibles consecuencias negativas, para evitarlas, que si aumenta el volumen de stocks también aumentarán los costes de mantenimiento y almacenamiento, así como la posibilidad de deterioro de los productos y su posible obsolescencia, situaciones que habrá que tener previstas con una eficiente gestión de almacenaje, y una elección con visión de futuro de los géneros adquiridos, en especial si se trata de prendas de vestir o moda en general.

La distribución mayorista

En el comercio y distribución, la figura del Mayor o Mayorista tiene la característica principal de que el empresario no se pone en contacto directo con los consumidores finales de sus productos. Es un intermediario entre el fabricante y el usuario intermedio –minorista-. El mayorista compra a un fabricante, a un productor, o a otro mayorista, en grandes cantidades, para vender estos productos a otro mayorista, o minorista, en cantidades más pequeñas, nunca al consumidor final.

Los mayoristas son un eslabón determinante en la cadena de distribución, consolidando este proceso, aumentando de manera exponencial la capilaridad de un canal, y su estabilidad y éxito a lo largo del tiempo.

La concentración de la demanda en las empresas mayoristas, en situaciones de pérdida de distribuidor o su insolvencia puede poner en peligro la cuenta de resultados del fabricante.

La compra-venta al por mayor de liquidaciones de stocks, con sus características específicas dentro de la distribución comercial, es la solución perfecta tanto por cercanía, como por precios y variedad de productos, para surtir la tienda minorista, así como a exportadores, inversores, almacenistas, distribuidores, mayoristas, tiendas outlet, y comerciantes en general.

El poder de los outlet comerciales

Los establecimientos comerciales que se especializan en la venta de productos de la temporada anterior o  inventariados, o con pequeños defectos, a un precio inferior al habitual se denominan outlets. Los más populares actualmente son los centros comerciales monomarca o multimarca, donde se agrupan los diferentes outlets de distintas marcas o productos en una misma estructura y compartiendo espacios comunes, orientando al cliente al autoservicio. Los consumidores gozan de los mismos derechos en estas adquisiciones que en cualquier otra tienda: Garantía, demostración de funcionamiento, devoluciones, precio de venta al público, etc. Quedan excluidas de estas ventas en establecimientos outlet las rebajas, ya que se trata exclusivamente de excedentes de producción o de temporada. El outlet está experimentando en los últimos tiempos un gran auge y aceptación por el público.

El mercado outlet está también en la red, es lo más natural. Existen multitud de páginas web donde se puede encontrar cualquier producto, visitando las tiendas virtuales y viendo con detalle la mercancía, y su posible defecto o tara que hace que tenga un precio mucho más interesante para el cliente. El mercado se está adaptando a las nuevas necesidades y mentalidad del cliente, y a la nueva forma de comprar.

Usos singulares de la joyería a través de la historia

Decía el gran escritor del siglo XVI, Miguel de Cervantes que “no hay joya tan valiosa en el mundo, que valga tanto como una mujer”, y seguro que está en posesión de toda la razón, al igual que la diseñadora de moda, Donatella Versace, cuando dice que “algunos dicen que la economía significa que usted tiene que persuadir a la gente a invertir en ropa – para comprar menos cosas, pero las cosas más caras. No estoy de acuerdo – invertir en joyas, o una casa, tal vez, pero no en la moda”. Porque efectivamente las joyas, las piedras preciosas, las perlas, el oro, la plata… desde siempre han sido consideradas como objeto de valor por todas las civilizaciones y a lo largo de la historia han tenido las más diversas acepciones, como protección o amuleto frente a espíritus, para indicar la pertenencia a un estatus o a una clase social determinada, como adorno personal, como símbolo de poder o de riqueza, etc. 

El primer adorno corporal del que se tiene constancia data de unos 75.000 años y se trata de unas cuentas perforadas de concha de caracol marino encontradas en el continente africano. Desde aquí hasta llegar a nuestros días, las joyas como objeto de adorno personal han sufrido infinidad de modas, significados, usos…

Veamos, por ejemplo, algunos de los usos y costumbres más singulares de los principales adornos: 

  • Los pendientes. Según hallazgos arqueológicos los pendientes más antiguos han sido hallados en la actual Iraq y datan del 3.000 a.C. Los materiales que se utilizaban para su confección eran huesos de animales, barro, piedra, coralina…, y no solo se utilizaban en las orejas sino también en la nariz como amuleto para protegerse de los espíritus malignos, pues según las creencias de los egipcios, indios, etc. los espíritus entraban por los orificios del cuerpo. El pendiente como tal era una pieza casi en exclusiva de uso de los hombres, ya que ayudaba al guerrero en la lucha y el combate, así lo creían culturas como los persas, turcos, japoneses… también los piratas o marineros fueron hombres que utilizaron este adorno.    
  • Broche. Era una pieza muy utilizada por los romanos, su uso era asegurar la colocación de su vestimenta. Los materiales con que se realizaban eran oro, bronce, perlas o piedras preciosas como zafiro, esmeraldas o turquesas.  
  • Collares. Los fenicios desarrollaron nuevos sistemas de cierre para collares de oro y plata e introdujeron la soldadura de oro. Uno de los collares más representativos de la cultura celta son los torques, un collar abierto en su parte anterior que recuerda la forma de una herradura, siendo utilizado por lo general como símbolo de poder económico y posición social elevada. También pasaron a la historia los famosos colgantes de las mujeres romanas que podían ser rellenados, según su conveniencia, de perfume o veneno.
  • Anillo. Los romanos introdujeron el anillo con una gema esculpida en relieve con su nombre o símbolo para sellar con cera cartas o documentos, esta práctica seguirá utilizándose durante la época medieval entre los reyes y la nobleza. 

A partir del siglo XVII la joyería adquirió un fuerte desarrollo con el auge del comercio y la disponibilidad de nuevos materiales, traídos del nuevo continente, con los que se podía trabajar, por lo que fue una época de gran esplendor entre las clases sociales más pudientes como la realeza y la nobleza. 

Actualmente, la moda en el mundo de la joyería se centra fundamentalmente en el diseño, y dentro de éste lo que predomina es la tendencia al minimalismo, adaptándolo al gusto personal del cliente, como las pulseras, colgantes o llaveros de plata. En este sentido, si vosotros necesitáis estar a la moda o comprar un presente, nosotros os recomendamos que acudáis a Joyería Lorena, especializada en joyería y relojería, con una gran variedad de artículos de joyería en oro de 18 kilates y plata de ley 925, así como en una gran variedad de primeras marcas de relojes.

Piedras Natales

Las piedras natales son gemas que representan cada una un mes del año, es decir cada una se asocia con el mes de nacimiento de una persona y con la suerte, buena salud y atributos que se le atribuyen. Así el granate corresponde a los nacidos en el mes de enero, la amatista a los nacidos en el mes de febrero, la aguamarina a los que los hicieron en marzo, el diamante a los de abril, la esmeralda en mayo, las perlas en junio, el rubí en julio, el peridoto en agosto, el zafiro en septiembre, el ópalo en octubre, el topacio en noviembre y la turquesa en diciembre.