Así es una visita al dentista en tiempos de COVID-19

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El mundo ha cambiado por completo. Ya nada es que como era antes. Y creemos que no lo volverá a ser. Ya ni la famosa frase de la nueva normalidad nos sirve para definir un cambio de hábitos por completo. El trabajo, la vida social, la compra, las relaciones…todo ha cambiado. Y es lo que toca, sabernos amoldar a esta nueva situación y convivir con todo. En mi caso hoy os quiero contar cómo fue una visita al dentista en tiempos de Covid-19.
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El mundo ha cambiado por completo. Ya nada es que como era antes. Y creemos que no lo volverá a ser. Ya ni la famosa frase de la nueva normalidad nos sirve para definir un cambio de hábitos por completo. El trabajo, la vida social, la compra, las relaciones…todo ha cambiado. Y es lo que toca, sabernos amoldar a esta nueva situación y convivir con todo. En mi caso hoy os quiero contar cómo fue una visita al dentista en tiempos de Covid-19.

El mundo ha cambiado por completo. Ya nada es que como era antes. Y creemos que no lo volverá a ser. Ya ni la famosa frase de la nueva normalidad nos sirve para definir un cambio de hábitos por completo. El trabajo, la vida social, la compra, las relaciones…todo ha cambiado. Y es lo que toca, sabernos amoldar a esta nueva situación y convivir con todo. En mi caso hoy os quiero contar cómo fue una visita al dentista en tiempos de Covid-19.

Afortunadamente al gremio de dentistas esta pandemia no les ha pillado desprevenidos. Es un colectivo que trabaja muy bien desde hace años y la seguridad siempre ha sido su bandera. Entre otras cosas porque el contacto siempre ha estado presente. Sin ir más lejos cuando han llegado otros virus, o el famoso SIDA, ellos ya tomaron medidas para evitar contagios. Es una profesión de riesgo que está expuesta a un alto peligro. Por este motivo, ellos se han encargado de poner todos los medios para que las visitas a los dentistas sean tranquilas y seguras.

Antes de entrar

En mi caso, como suele ser habitual tienes que pedir cita por anticipado. El dentista te hace un hueco en la agenda sabiendo que no habrá nadie más en ese momento en la clínica. Me refiero a otros pacientes, ya que el personal que trabaja por supuesto que estará allí. Una vez que llegué tuve que llamar al timbre. Me abrió la chica de recepción y en ese momento comenzó el protocolo de seguridad. Por supuesto hay que ir con la mascarilla, que ya es obligatoria en toda España. Luego te toman la temperatura en la frente. Te tienes que limpiar los pies en alfombras desinfectantes y, por supuesto, lavarte las manos con gel.

De ahí pasé a la sala de espera. Estuve solo durante cinco minutos. Durante este tiempo, tanto el dentista como sus colaboradores estuvieron preparando y adecuando el lugar para realizar la gestión dental. Se desinfecta todo, incluido el sillón donde posteriormente estuve. Ahora bien, ya os digo que esto no nos tiene que extrañar porque es algo que los dentistas llevan haciendo desde hace mucho tiempo. Ah, por cierto, que no se me olvide decir que ahora la espera se hace un poco más aburrida. Por seguridad se han eliminado las revistas o los periódicos de la sala de espera. Así que te recomiendo que lleves la batería de tu teléfono bien cargado para poder estar entretenido. Y si no, siempre nos quedará la música que nos ponen. En mi caso, siempre relajante y muy amena.

En el sillón

Y una vez que el dentista realizar su labor lo hace con todo cuidado. Yo tuve que hacerme una limpieza de dientes y todo salió perfecto. Mi dentista Martín estaba con toda la protección posible, y en ningún momento hubo temor ni por su parte ni por la mía. Una vez terminado fui a pagar. Como siempre, se puede hacer por tarjeta por lo tanto el contacto con otros elemento es mínimo. Eso sí, eché de menos los típicos regalos que antes siempre nos hacían de cortesía. Por ejemplo, un cepillo de dientes y muestras gratuitas de pasta de dientes o de colutorio. Todo es debido al nuevo protocolo anticoronavirus.

El Consejo General de Dentistas de España recuerda que deben utilizarse todas las medidas posibles para intensificar la promoción de la salud bucodental y los mensajes de prevención, con la finalidad de reducir el acúmulo de patologías. Paralelamente, las instituciones sanitarias deben garantizar un acceso continuado y equitativo a los servicios esenciales de salud bucodental, así como a los equipos de protección individual (EPIs) adecuados, evitando así una sobrecarga aún mayor de los sistemas sanitarios en el futuro.

He de felicitar a todos los profesionales por la puesta en marcha de protocolos que hacen de las clínicas dentales un lugar seguro y donde a pesar de las nuevas dificultades se está dando a los ciudadanos una respuesta segura a sus tratamientos bucales. Ahora mismo es más seguro que nunca ir al dentista. Yo doy fe de ello. Eso sí, quiero aprovechar para insistir a los ciudadanos en el cuidado diario de su boca como principio básico de una buena salud general. Y por supuesto, recordar el uso de mascarillas y evitar situaciones de riesgo que es el fundamento para el control de brotes. Y, por último, felicitar a todas las clínicas dentales por las medidas puestas en marcha en beneficio de todos.

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