Todo lo que quisiste saber sobre el mono de prenda

Nos declaramos fan del mono. Pero no pienses mal, esto no va de animales, nos declaramos fans del mono de prenda de vestir. Y es que creemos que es uno de los atuendos más elegantes, pero también sexys que podemos encontrar en el mercado. Vamos a conocer un poco más sobre él. Sus orígenes, su evolución y cómo ha sabido reinventarse para convertirse en un clásico que no puede faltar en los armarios.

Historia

Para conocer el primer mono hay que remontarse a 1919. Ese año Florentino Thayat creó el primer mono de vestir. Desde sus primeros días ya supuso todo una revolución. Ya que se presentó como una prenda de vestir liberadora, principalmente elaborada a partir de algodón o con telas africanas. Lo más curioso es que se vendió como una prenda de vestir que iba contra la ‘casta’, que diría el Pablo Iglesias de hace unos años (ahora ya no), en ese caso era ropa anti-burguesa. Desde sus primeros bocetos estaba compuesta por siete botones y un cinturón, además de un corte recto y no muchas costuras.

La razón por la que creemos que el mono nunca se pasa de moda es porque pensamos que tiene un tono futurista. También es muy curioso su nombre, ya que hacía referencia a la prenda de ropa de una sola pieza que utilizaban los paracaidistas. Ahora, con el paso del tiempo, el mono de vestir ha evolucionado hasta estar presente en todas las grandes colecciones llevándolo incluso las grandes modelos a las pasarelas más prestigiosas.

Llega Emilio Pucci

En 1960 ocurrió algo muy curioso. El diseñador Emilio Pucci, que también era marqués, registró el tejido Emilioform, elaborado a partir de seda y de helanca, que pronto se convirtió en una perfecta mezcla de fibras elásticas las cuales garantizaron el éxito además de un look completo del mono de vestir. Y como ocurre ahora cuando Cristiano Ronaldo o la Rosalía se ponen una prenda, rápidamente se puso de moda gracias a los famosos. Y es que en los saraos de esa época ya se podía ver a grandes como Liz Taylor, Sofía Loren, Jackie Kennedy y Paola de Lieja luciendo estas prendas de vestir.

Los famosos se ponen el mono

Pero ya se sabe que cuando un famoso coge una moda la intenta hacer suya. Por eso, llegados los 70 cada uno introdujo cambios. El más llamativo fue el de David Bowie cuando en el 1972 interpretaba su alter ego andrógino, Ziggy Stardust, y se ponía monos con rayas, bordadas y más elementos. ¿Quién no recuerda el famoso mono de Freddie Mercury? La verdad es que es una prenda de vestir que tanto lo puedan vestir hombres y mujeres. En nuestra memoria también está Stella McCartney que lució de encaje en color negro en varios de los eventos que asistió, Katie Holmes incluso cuenta diseñados por sí misma.

En nuestros días el mono se ha convertido en un imprescindible tanto para las mujeres como para los hombres. La verdad es que si tienes que elegir un mono siempre acertarás. Ahora bien también tienes que tener en cuenta tu aspecto físico. Siempre le quedará mejor a una mujer alta que a una baja. En cualquier caso, si no logras decidirte por uno, debes saber que jamás fallaras si optas por utilizar monos de vestir de color negroen cualquier ocasión.

De verano e invierno

El mono se ha reinventado hasta el punto de que puedes encontrar monos de verano y de invierno. “La diferencia es bien sencilla, uno lleva las piernas al descubierto y el otro no”, nos explican desde HHG, que es una empresa de ropa al por mayor de mujer y complementos. Los monos son la versatilidad hecha prenda. Con ellos encuentras en una pieza única el look perfecto en tiempo record. Tanto si quieres ponerte un mono para una ocasión especial, como para tus looks de diario, siempre funciona.

En zapatillas blancas, con  sandalias altas o bajas, con todo lo que te propongas. Y es que los accesorios son clave a la hora de vestir un mono. Hoy te vamos a presentar tanto monos cortos como largos y en una paleta de colores muy amplía, aunque siempre acorde con las tendencias de la temporada. Los tejidos en los que están confeccionados también son variados, y acompañan al patrón del mono de manera que siente bien sea como sea tu silueta; monos en lino o algodón. Ahora es tu momento de disfrutar con el mono.

Franquiciarse, la mejor alternativa para las pequeñas tiendas de ropa en España

¿Cómo de importante es el negocio del textil en España? La verdad es que, tradicionalmente, este ha sido uno de los sectores de referencia en varias de las zonas geográficas que configuran nuestro país, entre las cuales, por ejemplo, podemos destacar a Cataluña. La verdad es que nadie se atreve a discutir la tremenda influencia que ha tenido esta industria en dicha zona desde el siglo XIX. Se trata de una actividad que engloba a una gran cantidad de personas y que, por tanto, ha generado ingresos para muchas de las familias que han desarrollado su vida en esa zona. 

También ha tenido mucha importancia el comercio minorista en nuestro país. Dada la tremenda producción textil que ha firmado España a lo largo de su historia, muchas personas han visto en las diferentes prendas de ropa una manera de poder ganarse la vida. Y lo cierto es que, en un porcentaje alto de los casos, ha resultado ser un negocio rentable y que todavía permanece vivo. Además, y con el desarrollo de un arma como lo puede ser el comercio electrónico, muchos expertos aseguran que se ha reactivado todo lo que tiene que ver con el consumo de estos productos. 

Una buena muestra de ello es una noticia que fue publicada en el diario El Mundo en agosto del 2016. En ella, se indica que el número de tiendas de ropa había crecido en un 1% tras un total de 13 años de caídas constantes y que no han parado de poner en jaque el crecimiento del sector. Se trata, como no podía ser de otra manera, de una buena noticia a la que hay que intentar dar continuidad. El negocio textil disfrutaba gracias a este dato de un más que merecido respiro después de que la crisis económica que comenzara casi una década antes dejara en el aire la existencia de una gran cantidad de empresas. 

Eso sí: nos estamos dando cuenta de que, poco a poco, el negocio del sector de la moda, al igual que ocurre con otros tantos sectores de comercio, cada vez tiende más a ser copado por grandes entidades con las cuales las pequeñas tiendas locales no tienen la capacidad de competir. Hoy en día, las grandes marcas nos ofrecen la posibilidad, por ejemplo, de comprar online, algo que es imposible de ofrecer por parte de un pequeño comercio que trabaje en cualquier pequeño municipio. Este es uno de los grandes interrogantes del sector en estos momentos y de la respuesta a esa cuestión dependerá el futuro de esta actividad. 

Franquiciarse es una de las respuestas que más y más empresas están dando ante la idea de competir contra las grandes empresas que copan buena parte de los diferentes sectores. En el sector textil, este tipo de acciones es cada vez más común en los tiempos en los que nos movemos. Precisamente una entidad como Grupo Reprepol engloba a diferentes franquicias de ropa de niños. Según los coordinadores de esta entidad, todas y cada una de las franquicias que se han ido sumando a este proyecto han encontrado una manera de darle un futuro más próspero a su actividad. 

Una facturación que sigue en aumento

Hay una cuestión que está bastante clara, y es que está creciendo de una manera bastante importante la facturación relativa al sector textil en el interior de nuestras fronteras. Desde el año 2013, en el que la facturación apenas superaba los 5.000 millones de euros, este dato no ha parado de crecer. En la actualidad, y según el portal web Statista, esa facturación está próxima a los 5.900 millones de euros, un dato que pone de manifiesto que el sector funciona bastante bien y que viene trabajando de una manera bastante interesante en los últimos años. 

Y es que España es un país idóneo para este tipo de industria. Es algo que se puede desprender, por ejemplo, de la diferencia de los climas en los que nos encontramos a lo largo del año. En invierno, buena parte de la población de nuestro territorio necesita abrigos, camisetas de manga larga, bufandas, gorros, guantes, jerseys… y la variedad se completa cuando, en verano, hacemos gala de prendas que son diametralmente diferentes a las que acabamos de citar: camisetas de manga corta, transpirables, calcetines más delgados…

El textil es una de las piezas básicas de nuestra economía y no nos podemos permitir perderlo bajo ningún concepto. No solo por la cantidad de gente a la que emplea, sino porque, de no disponer de fábricas que se encargaran de su producción en el interior de nuestras fronteras, veríamos encarecidos estos productos al tener que importarlos en mayor medida desde lugares como China, con lo que supone eso a nivel monetario. Defender nuestra industria textil es, en definitiva, la mejor de las acciones que podemos llevar a cabo para seguir disponiendo de prendas de calidad y a buen precio