Lo más complicado de las vacaciones de Semana Santa va a ser elegir destino

No hace tanto que volvimos de las vacaciones navideñas, pero se ha hecho largo a más no poder. Y es que, si eres como yo, que desde el momento que pongo un pie en casa, ya tengo la mente en la siguiente escapada, estoy segura de que te encantará elegir cualquiera de estos destinos para inspirarte en las próximas vacaciones. Mundo, ¡allá vamos!

Este año, 2020, viene cargadito de acontecimientos, y por suerte, para todos los gustos:

Si lo que te apetece es un plan exótico apunta Marrakech, que este año será Capital de la Cultura Africana.  Por primera vez un país de África izará los colores de la cultura capital gracias a su rico patrimonio artístico y arquitectónico. La lista de planes para hacer es Marrakech es infinita y es la puerta de entrada principal para un primer contacto con la cultura arabo-musulmana. Además, por nuestra localización lo tenemos a tiro de piedra. Conocer este país lleno de contrastes no te dejará indiferente.

Si te apetecen unas vacaciones más culturales elige entre Viena o El Cairo. O si no quieres perderte nada, vete a las dos. Viena este año se recorre a ritmo de Beethoven, ya que la ciudad celebra el 250 aniversario de su nacimiento. Y por ello la capital austríaca, donde el genio vivió más de 35 años, ha decidido celebrarlo por todo lo alto con un completísimo programa repleto de conciertos, rutas, exposiciones y homenajes en su honor. Un recorrido por la ciudad con banda sonora original de fondo.

Por su parte, en El Cairo, aunque aún no se sabe la fecha concreta, sí que sabemos que este año inaugurarán el Gran Museo Egipcio en Giza. Con suerte en Semana Santa está abierto. Si no, te sirve de excusa para comprar los billetes a un enigmático país repleto de historia. Creo que no me equivoco al asegurar que somos muchos los que hemos soñado con poder visitar las pirámides de Giza y maravillarnos con la majestuosidad de la famosa Esfinge.

Para los que quieran algo más autóctono, y rico, rico este año Murcia celebra ser la Capital Española de la Gastronomía 2020. Así que hay que viajar preparados para dejar las excusas y los remordimientos en casa y disfrutar de una escapa foodie, por todo lo alto. Además de comer, podrás participar en alguna de las actividades que dentro del programa La Huerta de los 1.001 sabores ha preparado la ciudad.

Pero tiene que haber planes de todo tipo y entiendo que hay quien en vacaciones lo que busca es sol, nieve, montaña y relajación. Por suerte el mundo es muy grande y hay destinos perfectos para todos.

Para los amantes del Sol y la naturaleza hay varias propuestas: Costa Rica, Menorca, el Algarve portugués e Inglaterra.

Costa Rica podemos decir que es uno de los más perfectos ejemplos de la grandiosidad de la madre Naturaleza. Gran variedad de paisajes, y una flora y fauna espectacular que la convierten en una de las regiones del mundo con mayor biodiversidad del planeta. Pasar unos días de aventura en sus parques naturales y disfrutar de sus hermosas playas del Caribe forman parte del destino soñado de cualquiera.

Este momento del año se hace especialmente indicado para disfrutar de Menorca y el Algarve portugués sin las aglomeraciones de gente de las épocas estivales. Poder disfrutar de estos dos paraísos de una manera zen, disfrutando del sol y recargando pilas paseando por sus playas, admirando sus puestas de sol, hasta que podamos volver a viajar en verano es un gran aliciente para visitarlos.

Si lo que buscas es un plan mucho más rural empieza a buscar billete para Inglaterra. Rutas rodeadas de castillos, impresionantes acantilados y la inauguración del England Coast Path: una de las cosas que no puedes perderte de Inglaterra este 2020. Se trata de un proyecto para crear un camino ininterrumpido y señalizado que recorre todo el litoral de Inglaterra. La ruta recorrerá un total de 4.500 kilómetros de la pintoresca costa inglesa, brindando acceso a partes a las que antes resultaba imposible llegar.

Y para los amantes de la nieve, un clásico: Los Alpes franceses. Disfrutar de los últimos días de nieve con los esquís puesto no es un mal plan y menos hacerlo en sus 250 kilómetros de pistas en los que podrás gozar del placer de deslizarte rodeado de uno de los paisajes más hermosos que existen.

Seguir las tradiciones

Para los que quieren aprovechar los festivos de Semana Santa de la forma más tradicional hay dos destinos indiscutibles: Sevilla y Jerusalén.

Si ya se trata de una ciudad bella, en primavera Sevilla está en su estación por excelencia. En Semana Santa es cuando la ciudad se viste de gala para seguir con la tradición de sus sentidas procesiones, famosas en todo el mundo. Una cita clave es La Madrugá: la noche del jueves al viernes salen algunas de las procesiones más emblemáticas de la ciudad, como La Macarena, El Silencio, El Gran Poder o la Esperanza de Triana. Ser partícipe de la solemnidad y el respeto con el que los sevillanos viven su fiesta pone los vellos de punta.

Y una vez allí no puedes dejar de completar la visita disfrutando de su extraordinaria gastronomía y sus lugares emblemáticos: pasea por el Barrio de Santa Cruz, cruza cualquiera de los puentes hasta Triana y endúlzate, por supuesto, con las torrijas de la ciudad. Las de la Confitería Los Ángeles, en El Arenal, son míticas, así como el hotel Mercersevilla, que nos ofrece un descanso de lujo rodeados de El Guadalquivir, la majestuosa Catedral de Sevilla, el imponente Palacio de los Reales Alcaceres y la famosa Torre del Oro.

Seas o no religioso conocer Jerusalén, donde la historia de la religión tiene su origen es algo único: oír la llamada a la oración musulmana, contemplar cómo los judíos llevan a cabo sus oraciones frente al Muro de las Lamentaciones o ser testigo de los continuos viacrucis que rememoran las últimas horas de Jesucristo por los escenarios reales te permitirán descubrir la esencia de una de las ciudades más fascinantes del planeta.

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