Porque el vello, no siempre es bello

Era la más fea del lugar, decía sus compañeros de clases, pero lo cierto, es que Gabriela, gozaba de una belleza excepcional. El problema, es que, desde nacimiento, sufría un grave problema de exceso de pelo, motivo por el cual, la niña se había convertido en el centro de las burlas de toda las escuela.

Pero la pobre chavala, escondía toda su hermosura, tras una enorme y densa mata de pelo.

Todos la rehuían. Que asco”, decían, mujerloba, reían, y hasta su madre la escondía. Siempre sola, pobre Gabriela, que cada noche, sueña con viajar lejos de este mundo, dejar de existir en una realidad horrible que solo valora a la gente por su físico, por su apariencia. Y es cierto, la imagen, hoy, lo es todo.

El exceso de pelo, o hipertricosis, o síndrome del hombre lobo, es una enfermedad muy poco frecuente, que es destacada por la existencia de un exceso de vello. Las personas que la padecen están cubiertas completamente, a excepción de las palmas de las manos y de los pies, por un vello que puede llegar hasta los 25 centímetros.

El exceso de vello en las mujeres no es tan raro y la eliminación del mismo, es de los tratamientos más demandados en todo el mundo, aseguran desde Versátil, un centro de estética con amplia experiencia donde son conscientes de la necesidad de tratamiento personalizado para todos y cada uno de sus clientas y clientes, porque saben que como no hay dos personas iguales tampoco hay dos cuerpos iguales. Por eso atienden cada caso de manera personalizada, ya que cuentan con grandes profesionales expertos en el mundo de la belleza.

El hombre/mujer lobo/a

Una de los motivos que dio lugar a la leyenda del hombre lobo, se debe a que ha sido asociado a este síndrome.

Otra explicación para el hombre lobo es la Porfiria Cutánea Tarda, enfermedad donde se acumulan Porfirinas (intermediario en la síntesis del Hemo, dado que faltan enzimas para completar su síntesis) en la piel, las cuales en contacto con rayos UV del sol generan excitación en las moléculas, liberando radicales libres (dañinos para los tejidos) y estos generan daño en la piel. Un mecanismo de defensa del cuerpo es aumentar la cantidad de pelo en las zonas en contacto con este tipo de radiación para así evitar el daño. Personas con esta enfermedad (no diagnosticada ni conocida) salían por la noche para evitar el sol, con mayor pelo que el habitual y en noches de luna llena para poder ver bajo su luz (no había energía eléctrica o linternas). De esta manera, muchos mitos respecto al hombre lobo encontrarían una explicación posible.

El hirsutismo o el síndrome de la mujer barbuda

El hirsutismo es el crecimiento de vello terminal en la mujer en patillas, barbilla, cuello, areolas mamarias, tórax, en área inmediatamente superior o inferior al ombligo, así como en muslos y espalda. Se suele asociar al acné, calvicie con patrón masculino (alopecia androgénica) e irregularidades menstruales.

Esta síndrome afecta al 10% de las mujeres en edad fértil, y puede ser leve, y por lo general es idiopático, pero puede estar relacionado al exceso de andrógenos, como el síndrome de ovario poliquístico o la hiperplasia suprarrenal congénita, un grupo de trastornos genéticos que afectan las glándulas suprarrenales, par de órganos del tamaño de una nuez ubicados encima de los riñones.

Está determinado por el aumento de los niveles o de respuesta a las hormonas androgénicas ováricas o suprarrenales (testosterona) que en el folículo piloso se transforman en dihidrotestosterona por acción de la enzima 5-alfa reductasa, facilitando la conversión de vello en pelos terminales de los folículos pilosos con sensibilidad a los andrógenos. Pero la diferencia entre lo normal y lo patológico, no está muy clara.

Las causas del exceso de vello en las mujeres

  1. Central: Según la fuente de andrógenos será ovárico, suprarrenal o hipofisario, pudiendo ser el mecanismo tumoral o funcional.
  2. Periférico: en este caso, el trastorno estará situado en el órgano diana, periféricamente, gracias a un incremento de sensibilidad cutánea o a una hiperactividad enzimática periférica.

Otras causas son:

  1. Consumo de difenilhidantoína
  2. Tumor o cáncer de las glándulas suprarrenales
  3. Tumor o cáncer de ovario
  4. Síndrome de Cushing
  5. Hiperplasia suprarrenal congénita
  6. Hipertecosis (una afección en la cual los ovarios producen demasiadas hormonas masculinas)
  7. Uso de ciertos medicamentos como testosterona, danazol, esteroides anabólicos, glucocorticoides, ciclosporina, minoxidil, fenitoína.

Y tú, ¿eres de pelo o de sin pelo?